No a la inundación de la Patagonia
Sunday, November 16, 2008 16:14
Hidroaysén se hundeLos errores que están ahogando las represas de los Matte y Endesa en la Patagonia |
|
| Ni Bernardo Matte ni los ejecutivos de Endesa imaginaron jamás este escenario: su proyecto estrella en Aysén haciendo agua por todos lados. Lo evidencian las más de tres mil observaciones que le hicieron los servicios públicos y una serie de desprolijidades que se presentaron en la elaboración del proyecto. Pero en vez de reconocer los errores, la empresa optó por salir al paso con arrogancia, estrategia que en el Gobierno miran con muy malos ojos.
La audiencia estaba compuesta en su mayoría por ingenieros. Probablemente eran unos cincuenta. Era el mediodía del jueves pasado y los profesionales oían atentos la exposición de Hernán Salazar, el hombre que Endesa y los Matte pusieron como gerente general de HidroAysén, el proyecto que hoy los tiene con jaqueca. Repasaba un powerpoint repleto de antecedentes de esos que los ingenieros adoran. De repente, Salazar quiso distender un poco el ambiente y lanzó un seudo chiste: “Las líneas de transmisión se llaman así porque van ‘tras’ las centrales”, soltó. Apenas se escuchó un par de risas. Quienes rieron lo hicieron porque la talla era fome. Quienes no, también. La escena refleja en parte la posición en la que hoy está Salazar. Al igual que en ese auditorio, ya ni en Endesa ni en la familia Matte le celebran las tallas. Lo pusieron a la cabeza del proyecto de inversión más grande que hoy se tramita en el país: las cinco centrales hidroeléctricas que pretenden levantan en la Patagonia, en las que desembolsarán 3.200 millones de dólares. Sin embargo, su gestión no los tiene nada contentos. Por el contrario, las críticas a la forma en que ha conducido la iniciativa son abundantes. Las razones están a la vista: la noche del miércoles HidroAysén recibió las 3.150 observaciones que formularon 36 servicios públicos, las que el consorcio debe responder en ocho días. Esto en la práctica significa que está obligada a suspender la tramitación del proyecto, porque es imposible que aclaren estas dudas en el plazo que establece la Conama. Quienes conocen el proceso aseguran que como mínimo la empresa podría retomar la tramitación en seis u ocho meses, pero lo más probable es que esta tarea les demande cerca de un año de preparación. “Con esto la empresa se va para la casa”, sostienen. Pero lo hace con la cabeza gacha, porque tanto la imagen de los Matte como de Endesa se dañó al presentar un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) que contenía miles de omisiones, información errónea, datos inexactos y e incluso definiciones ilegales. “Es un estudio pésimamente elaborado”, asegura un profesional que lo estudió en detalle (ver recuadro). Pese a que el ambiente ya estaba enrarecido, el terremoto en la sociedad entre la familia Matte y Endesa se desató recién el pasado 6 de octubre. Fue ese día cuando la mayor parte de los servicios públicos de la Región de Aysén evacuó sus respectivos informes, los que dejaban en muy mal pie la presentación de HidroAysén. Desde entonces el proyecto comenzó a deslizarse por un despeñadero. Una caída que incluso podría arrastrar a Hernán Salazar, ya que los últimos golpes han provocado que algunos hayan puesto en duda su continuidad en el proyecto.
Fuente y articulo completo: La Nacion |




